Estreno: 09 de julio de 1999
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SINOPSIS
Andrés (Daniel Guzmán) ha organizado una cena en su casa para ligarse a Mónica (Paz Gómez), la mujer de sus sueños, pero ocurren algunas cosas que no estaban previstas. La primera, que la cena es un fracaso. La segunda, que Andrés, aunque no pueda creerlo, encuentra el arma perfecta para convertir el fracaso en éxito.
Andrés (Daniel Guzmán) trabaja como instalador de antenas parabólicas. Es feliz con su trabajo – que le permite conocer a mucha gente distinta – y con su casa, llena de chismes, esculturas y demás inventos.
Con todas estas cosas, y con los porros – su principal fuente de inspiración –, Andrés se lo pasa muy bien él solito: se enrolla con sus asuntos y, si no tiene con quién hablar, habla consigo mismo.
Pero Andrés preferiría no estar solo. De hecho, tiene una obsesión fundamental: ligarse a Mónica, a la que conoce cuando le instala una antena en la terraza de su casa. La chica le gustó tanto y le pareció tan simpática que decidió dejar un par de cables sueltos en la antena para poder volver otro día y tener oportunidad de charlar con ella. Para intentar conquistarla, Andrés la invita a una fiesta en su casa, con la idea de que en realidad se convierta en una cena íntima.
Belén (María Adánez) es la mejor amiga de Andrés. Sigue viviendo con sus padres. Estudió filología árabe, pero está en paro. De cuando en cuando colabora con alguna O.N.G. Sueña con trabajar de cooperante en el Tercer Mundo. Viste ropas holgadas no muy favorecedoras. Es alegre, bondadosa y conuna concepción del mundo algo ingenua e idealista.
Quiere mucho a Andrés, como una hermana: lo conoce de toda la vida, conoce todas sus virtudes y aprecia más que nadie su encanto personal. Está muy enamorada de Pablo, su novio, con el que lleva saliendo cuatro años. Pero Pablo la hace sufrir porque es poco cariñoso, muy celoso y porque lo ve poco (la preparación de unas oposiciones apenas le deja tiempo libre). Belén y Pablo discuten con frecuencia por estos motivos y ella está deseando que él saque sus oposiciones y puedan irse a vivir juntos.
Manu (Enrique Simón) es un tenista semiprofesional, que ha participado en algunos torneos. Es fuerte, apuesto y de apariencia bastante pija. Tiene moto, una cazadora de cuero y un "lacoste" para exhibir el brazo. Imparte clases de tenis en el Club de Campo y vive solo, en un apartamento alquilado.
Manu, que fue profesor de tenis de Mónica, se encuentra con ella en la calle y la acompaña a casa de Andrés, donde se supone que había una fiesta. Manu es simpático, campechano y muy ligón, y no tiene inconveniente en ir adaptándose a la noche según van surgiendo las cosas, al menos mientras esté cerca una mujer que le guste. Seguro de sí mismo, sostiene con buen humor y paciencia un constante duelo verbal con Andrés por conquistar a Mónica.
Precisamente la paciencia de la que hace gala es la que hace que este personaje llegue a resultarnos simpático. Su sentido del humor lo lleva a aceptar casi todas las tarascadas de Andrés con buen rollo, aunque, claro está, todo tiene un límite...
Mónica trabaja por su cuenta para una empresa de informática: confecciona páginas de Internet y es una auténtica experta en la materia. Vive sola, en un piso estupendo, gracias a sus ingresos y al dinero que le asignan sus padres. Viste muy bien y se preocupa por su aspecto físico.
Conoció a Andrés cuando éste instaló una antena parabólica en su casa. Le parece simpático y gracioso. Acepta de buen grado la invitación de éste para una fiesta, al igual que el hecho de que la fiesta se haya convertido en una cena para cuatro. Esto define la personalidad de Mónica: es tolerante y no tiene ningún tipo de prejuicio al juzgar lo que le rodea. Se adapta a las circunstancias con facilidad y mucho desenfado.
Parece que no tiene novio. Es independiente, dueña de sus actos y no va de chica bombón.
Pablo (Tristán Ulloa) es el novio de Belén. Sigue viviendo con sus padres. Lleva tres años preparando unas oposiciones muy duras que le absorben todo
su tiempo, le alteran el carácter y enturbian sus relaciones con los demás, sobre todo con Belén.
Pablo tiene muy mal genio, como no deja de demostrar en la película, pero detrás de su nerviosismo y agresividad, que son el resultado de su inseguridad y de sus celos, se esconde un ser dulce y cariñoso.
Quiere muchísimo a Belén, pero se siente inseguro a su lado. Belén es mucho más desenfadada y tiene una forma más natural de vivir la vida. A Pablo lo
atemoriza esa forma de ser de su novia porque su propia manera de pensar es mucho más conservadora. Además, ella conocía a muchos chicos antes de salir con él: de hecho, tiene muchos amigos varones. El caso de Pablo es todo lo contrario y eso explica la dependencia que tiene de Belén y los celos que siente.
La cámara de vídeo es el sexto personaje de esta historia. Andrés acaba de comprarla y está decidido a grabar con ella los momentos más importantes de su vida, como él mismo dice.









