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Estreno: 23 de diciembre de 2011

Puedes verla en cines 

Route Irish

dirigida por: Ken Loach

Filmografía del director

Ken Loach
(director)
 
 
"El reto siempre es encontrar el microcosmos que sugiere la gran imagen: el conflicto irresuelto, la contradicción que, cuando es explorada, revela el paisaje".
 
 
 
FILMOGRAFÍA
(selección)
 
CINE
 
1968                 Poor Cow
1970                 Kes
1972                 Family Life
1979                 Black Jack
1981                 Looks and Smiles
1986                 Fatherland
1990                 Hidden Agenda (Agenda oculta)
1991                 Riff-Raff
1993                 Raining Stones (Lloviendo piedras)
1994                 Ladybird, Ladybird
1995                 Land and Freedom (Tierra y Libertad)
1996                 Carla's Song (La canción de Carla)
1997                 The Flickering Flame
1998                 My Name Is Joe (Mi nombre es Joe)
2000                 Bread and Roses (Pan y rosas)
2001                 The Navigators (La cuadrilla)
2002                                                      11'09"01 Once de Septiembre (codirector)
                         Sweet Sixteen (Felices dieciséis)
2004                 Ae Fond Kiss (Sólo un beso)
2005                 Tickets (codirector)
2006                 The Wind That Shakes The Barley (El viento que agita la cebada)
2007                 It's A Free World (En un mundo libre)
2009                 Looking for Eric (Buscando a Eric)
2010                 ROUTE IRISH

Filmografía del guionista

Paul Laverty
(guionista)
 
                       
 
FILMOGRAFÍA
(selección)
 
CINE
 
 
1996                 Carla's Song (La canción de Carla), de Ken Loach
1998                 My Name Is Joe (Mi nombre es Joe), de Ken Loach
2000                 Bread and Roses (Pan y rosas), de Ken Loach
2002                 11'09"01 Once de Septiembre, de Ken Loach (codirector)
                        Sweet Sixteen (Felices dieciséis), de Ken Loach
2004                 Ae Fond Kiss (Sólo un beso), de Ken Loach
2005                 Tickets, de Abbas Kiarostami, Ken Loach y Ermanno Olmi
2006                 Cargo, de Clive Gordon
                        The Wind That Shakes The Barley (El viento que agita la cebada), de Ken Loach
2007                 It's A Free World (En un mundo libre), de Ken Loach
2009                 Looking for Eric (Buscando a Eric), de Ken Loach
2010                 ROUTE IRISH, de Ken Loach

Comentarios de Paul Laverty

Nos hemos familiarizado con el ritual del regreso de los restos mortales de un soldado muerto en suelo extranjero: música solemne, la bandera nacional, escoltas y homenajes que son reproducidos por los medios de comunicación nacionales. Los políticos y los mandos militares cubren de palabras de consuelo a los desolados parientes. Pero las cosas no fueron en absoluto así para Deely, la hermana de Robert, un ex paracaidista que sufrió una emboscada en Iraq. Lo trajeron en un vuelo desde Kuwait y llegó al aeropuerto de Glasgow. El empleado de la funeraria le dijo a Deely que en el avión ese día había diez cuerpos, dos de los cuales eran inidentificables. El ataúd de Robert parecía una gran caja de madera para transportar naranjas. No hubo fanfarrias, ni bandera nacional, ni periodistas, ni pregunta alguna. Su muerte, que nosotros sepamos, no fue agregada a ninguna lista, por una razón muy sencilla: Robert ya no era paracaidista, sino uno de los "contratistas privados", o "guerreros empresariales" o "asesores de seguridad". Los iraquíes los llaman mercenarios.
El negocio relacionado con la guerra está siendo privatizado de forma lenta y deliberada ante nuestros ojos. Nos lo dicen tanto el ataúd de madera de Robert como las estadísticas. Patrick Cockburn, un reconocido analista, estimaba que hubo aproximadamente 160.000 contratistas extranjeros en Iraq en el momento culminante de la ocupación, muchos de los cuales -quizá unos 50.000- eran personal de seguridad fuertemente armado. El curso de la guerra, y la ocupación subsiguiente, habría sido imposible sin la aportación de esas fuerzas. Gracias a Paul Bremer, designado por Estados Unidos director de la Autoridad Provisional de la Coalición, todos y cada uno de los contratistas gozaron de inmunidad ante las leyes iraquíes en virtud de la Orden 17, que fue impuesta al nuevo Parlamento iraquí y que estuvo en vigor desde 2003 hasta comienzos de 2009.
No hay nadie interesado en contar a cuántos civiles iraquíes han matado o herido los contratistas privados, pero hay una serie de datos que sugieren que hubo un abuso generalizado. La matanza de diecisiete civiles en medio de Bagdad por parte de Blackwater fue el incidente más notorio, pero se produjeron muchos más de los que no se informó. Un contratista veterano me confió que un sudafricano le había dicho que matar a un iraquí era como "matar a un infiel". Otros contratistas más serios, orgullosos de su profesionalidad, me dijeron cuánto les asqueaba la violencia de los "cowboys". Si un contratista se veía involucrado en un incidente que hubiera causado un escándalo, su empresa se los llevaba rápidamente del país: impunidad por decreto.
Mientras los contratistas más modestos se jugaban la vida en la Route Irish, los directores generales de esas mismas empresas se enriquecían. David Lesar, director general de Halliburton (de la que Dick Cheney fue consejero delegado), ganó casi 43 millones de dólares en 2004; Gene Ray, de Titan, más de 47 millones entre 2004 y 2005, y J. P. London, de CADI, 22 millones. La clave está en los detalles. Los contratistas privados cobraban al Ejército estadounidense hasta cien dólares por la colada de un solo soldado. En un informe oficial de enero de 2005, Stuart Bowen, Inspector General Especial para la Reconstrucción de Iraq, reveló que más de 9.000 millones de dólares habían desaparecido debido al fraude y la corrupción, y que eso sólo sucedió durante un periodo muy corto de la Autoridad Provisional. También impunidad financiera.
Como me dijo un contratista, "aquel sitio apestaba a dinero". No es sorprendente que muchos soldados mal pagados y miembros de las Fuerzas Especiales se incorporaran a esas corporaciones militares privadas, porque en ello veían la oportunidad de su vida para "forrarse".
Pero esos hombres no sólo se forraban de dinero sino que se iban cargando de muchas cosas más. Ahora ya nos hemos acostumbrado a ver imágenes de matanzas, "allí". Nos hemos acostumbrado a las historias de miles de millones de dólares desaparecidos, de avaricia empresarial, de abusos, tortura y cárceles secretas. La revista The Lancet hace una estimación de 654.965 muertos hasta junio de 2006 que es casi imposible asimilar. Ahora todo eso parece lejano en el tiempo y el espacio. Se nos dice que nos está afectando el síndrome de la "fatiga iraquí". Pero ese "allí" vuelve a casa, porque Iraq está en el interior de las mentes de "nuestros chicos". Me quedé atónito cuando me enteré, a través de la ONG Combat Stress que trabaja con ex soldados que sufren trastorno de estrés postraumático (TEPT), de que esta dolencia tarda en manifestarse un promedio de 17 años. Esta organización, así como en el propio Ejército de Estados Unidos, se está preparando para un aumento considerable de casos en los próximos años.
Norma, una amable enfermera que está a punto de jubilarse y que ha pasado años entre ex soldados, me dio el punto de partida para esta historia cuando me dijo: "Muchos de estos hombres están de luto por los seres que ellos habían sido". Un ex soldado me mostró un retrato que había hecho de sí mismo: "Sólo quiero volver a ser el que era".
Aunque la Orden 17 haya sido revocada en Iraq, su espíritu sigue imperando: el hedor a impunidad, las mentiras, el desprecio por las leyes internacionales, la erosión de las convenciones de Ginebra, las cárceles secretas, la tortura, el asesinato... los cientos de miles de muertos. Mientras me imagino a los autores intelectuales de todo eso: Bush, Blair, Rumsfeld y compañía, recogiendo sus millones después de discursos de sobremesa y creando sus fundaciones ecuménicas, no puedo por menos que acordarme de las enfermeras de Faluya que asisten partos de bebés que nacen con dos cabezas y la cara deformada gracias a las bombas químicas que cayeron sobre esa ciudad, nuestro regalo para el futuro.
Así que nos preguntamos qué pasará cuando la Orden 17 vuelva a casa.
                       

                                                                                                            Paul Laverty

mayo de 2010

Los actores

Mark Womack
(Fergus)
 
 
El actor británico Mark Womack es más conocido por sus papeles televisivos en Liverpool 1 (1998), Sorted (2006) y en Dancin' Thru the Dark (1990). Además, ha intervenido en otros títulos para televisión como: Hillsborough, Moving On, Murphy's Law, Clocking Off y Playing the Field. ROUTE IRISH es su debut cinematográfico. A continuación ha intervenido en el largometraje I Against I.
 
 
Andrea Lowe
(Rachel)
 
 
Andrea Lowe ha hecho sus estudios en Goldsmiths College. ROUTE IRISH es su primera película. Ha trabajado ampliamente en televisión, incluyendo títulos como Silent Witness, The Unloved (dirigida por Samantha Morton para Revolution y Channel 4), Shameless (dirigida por David Threlfall para Company Pictures y Channel 4), Los Tudor, The Bill, Coronation Street, Torchwood y Where the Heart Is.
 
 
John Bishop
(Frankie)
 
 
John Bishop, de Liverpool, es un humorista y candidato al Premio Edinburgh Comedy, que está desarrollando su gira de actuaciones en directo por el Reino Unido hasta 2011. Entre sus actuaciones para televisión se incluyen: Live at the Apollo (BBC1), Friday Night with Jonathan Ross (BBC1), Michael McIntyre's Comedy Roadshow (BBC1), 8 out of 10 Cats (Channel 4), Mock The Week (BBC2) y Skins (E4).

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